Cuánto gasta una placa de inducción y qué potencia necesitas

Actualizado el 5 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

La inducción tiene fama de gastar mucho porque su potencia máxima es enorme (hasta 7 kW), pero esa cifra es engañosa: casi nunca funciona a máxima potencia y calienta muy rápido, así que el consumo real por comida es bajo.

Potencia máxima frente a consumo real

Una placa de inducción de tres o cuatro zonas suele anunciar 7,2 kW en total, pero cada zona tiene su límite (por ejemplo, 1,4 a 3,7 kW) y la placa reparte la potencia entre ellas. Lo que paga tu factura son los kWh, no los kW:

Energía = potencia media × tiempo

Ejemplo: cocinar 40 minutos con una potencia media de 1,2 kW (hervir al principio y mantener después):

1,2 kW × 0,67 h ≈ 0,8 kWh → unos 12 céntimos con 0,15 €/kWh.

Con tres comidas al día, serían unos 30-40 céntimos diarios si usas la placa a fondo.

Inducción, vitrocerámica y gas

Tipo Rendimiento orientativo
Inducción 85-90 %
Vitrocerámica 70-75 %
Gas 40-55 %

El rendimiento indica qué parte de la energía llega realmente al alimento. La inducción además es más rápida, lo que acorta el tiempo de uso.

Mi caso

Mi placa es de inducción, con una potencia máxima de unos 7,4 kW, y mi horno es eléctrico, de unos 2.500 W. Con 4,6 kW contratados, la placa a máxima potencia más el horno (9,9 kW) superaría con mucho lo que tengo, y con solo el horno encendido me quedarían unos 2,1 kW para todo lo demás. Por eso, para cocinar con varias zonas y el horno a la vez, la placa tendría que limitar su potencia. La luz me ha saltado alguna vez, aunque pocas, y no puedo asegurar que haya sido por esto.

Cómo estimar tu gasto real

  1. Anota cuánto tiempo y a qué potencia cocinas en un día típico.
  2. Si tienes contador digital, mira la subida de consumo durante la cocción en tus datos horarios.
  3. Compara con la cuenta de ejemplo de este artículo.

Transparencia: las cifras de «Mi caso» son estimaciones calculadas con los datos de mis aparatos y mi factura, no mediciones con medidor. El resto son rangos orientativos.

La potencia contratada importa

Una placa de inducción más horno o lavadora puede superar la potencia de un hogar con 3,45 o 4,6 kW. Para evitar cortes:

  • Limita la potencia de la placa si tiene esa opción (modo de gestión de potencia).
  • No uses a la vez placa, horno y lavadora.
  • Revisa tu potencia contratada y valora subirla si saltas a menudo: qué es y cómo elegirla.

Consejos para gastar menos

  1. Usa recipientes del tamaño de la zona y con base plana, compatibles con inducción.
  2. Tapa las ollas para reducir el tiempo.
  3. Baja la potencia cuando hierva el agua; no hace falta seguir al máximo.
  4. Aprovecha el calor residual apagando un minuto antes.
  5. Usa la olla a presión en guisos largos, que reduce mucho el tiempo.

Qué recipientes necesitas

Las ollas deben ser magnéticas (acero inoxidable apto, hierro). Un imán que se pegue al fondo indica que valen. Puedes ver sets de ollas aptas para inducción si necesitas renovar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta cocinar con inducción?

Una comida normal de 30-45 minutos suele gastar entre 0,4 y 1 kWh, es decir, de 6 a 15 céntimos con un precio de ejemplo de 0,15 €/kWh.

¿Por qué salta la luz al cocinar con inducción?

Porque la placa, sumada a otros aparatos como el horno o la lavadora, supera la potencia contratada. Muchas placas permiten limitar su potencia máxima o repartirla entre zonas.

¿Es más eficiente la inducción que la vitrocerámica?

Sí. La inducción calienta directamente el recipiente y suele aprovechar alrededor del 85-90 % de la energía, frente al 70-75 % de la vitrocerámica.